Facebook

Obviamente, tengo facebook, claro, el que no tiene facebook, no existe. Es el siguiente paso en este mundo de modas fugaces y webs 2.0 en el que vivimos. Hace un año, lo más in era tener un blog, hoy en día, los blogs empiezan a caer abandonados, el mío lo actualizo cada vez menos de hecho, y ahora la moda es tener un facebook. Mañana será otra cosa y santas pascuas.
Pero, ¿Qué es facebook? Pues es una cosa que al principio está muy bien porque de repente, ves que tienes contacto con gente a la que no ves desde el colegio, amigos que han desaparecido de tu vida, antiguos compañeros de fiesta-clase-trabajo, y dices «joder, que bien, he recuperado un montón de amistades perdidas».
Claro, eso está bien los primeros dos días.
Después te das cuenta de que estás colgando fotos y escribiendo cosas y permitiendo que las vean, no sólo gente que no te importa una puta mierda (no nos engañemos, aquel tipo que iba con nosotros al colegio y al cual nos dirigimos una vez y media no es una amistad recùperada, sino un tipo que no nos importa una mierda y ahora tiene total acceso a nosotros) sino además un montón de gente desconocida… Sí, esa gente a la que si te cruzaras un día por la calle te detendrías dos minutos para un escaso «hola que tal que es de tu vida yo curro en esto pues me alegro que te vaya bien adiós». A esa gente le estás dando acceso a tu vida.
Así que hala, todo el mundo al facebook con la excusa de que te permite estar en contacto con mucha gente… cosa que ya hacía el mail permitiéndote seleccionar a quien querías mandarlo y a quien no. ¿Y si yo no quiero que esa chica de la universidad con la que no he vuelto a hablar ni a ver desde entonces vea una foto mía haciendo el imbecil, o lea un comentario mío o cualquier otra cosa?
He oído por ahí, en el curro, que Facebook es un organismo del Gobierno para controlarnos y saber lo que hacemos en todo momento. Y oye, pues sí, podría ser, porque la gente además cuelga un montón de información, y me vuelvo a repetir, que tal vez esté muy bien que tus amigos sepan que tu estado es «con una depresión muy grande porque me ha dejado el novio» pero que… ¿Para que quieres que lo sepa un montón de gente que casi no te conoce y que luego murmurará «¿sabes que perry está depre?»?
De los ciento no se cuantos contactos que aparecen como amigos míos en facebook puedo decir que diez son mis amigos, otros veinte son gente con la que mantengo contacto más o menos a menudo, treinta son del curro… y el resto me importan un carajo. Son demasiados que me importen un carajo como parta colgar información sobre si soy soltero-casado-hetero-homo-listo-tonto-loquesea…
Y luego está esa gente que cuelga una foto suya haciéndose el guay. ¿Pero tú eres ese? ¿No eres más bien un tipo soso y aburrido?
Y luego la gente que escribe en tu muro. Oye, que si mi hermano y mis amigos me escriben algo, pues guay, pero yo no quiero que lo lean un montón de desconocidos, ni que gente que me da igual me escriba mensajes. ¿Y los que se enfadan cuando no les contestas? ¿Y…? Podría seguir, lo sabéis… pensad bien en ellos…
¿Es la web 2.0 una bendición o un infierno?