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De Predator a Predators

VictorBlazquez 1 septiembre, 2010
Hace mucho, mucho tiempo, el ahora gobernador de california, también conocido como “el muchasletras”, Arnold Schwarzenegger, protagonizó una cinta de acción que se convirtió en un clásico del cine de acción.
En Depredador, Arnie comandaba un grupo de mercenarios del ejército americano que se internaba en la selva guatemalteca con el fin de… sinceramente, es lo de menos… pero después de masacrar a un grupo de guerrilleros, en una secuencia magnífica, por cierto, nuestro querido gobernador y su grupito de supersoldados se ven perseguidos por Depredador, un bicho extraterrestre con malas pulgas y tecnología superior que disfruta cazando. La versión hardcore de los señores que van con escopeta a buscar leones en África, digo yo.
Nuestro bichejo se rige por el código de la buena conducta del cazador, y por tanto, no mata gente desarmada. Sólo persigue trofeos. Por eso antes he dicho leones, no codornices.
El caso es que la película de McTiernan, un señor que se quedó anclado en los ochenta-noventa y ahora solo hace basura cuando le dejan rodar), rueda una película testosterónica maravillosa y entretenida, cargándose a prácticamente todo el reparto para que el final sea un cara a cara entre Schwarzie y el monstruo. Un cara a cara que es sublime.
Por supuesto, a los señores de Hollywood les dio gustirrinín el resultado de taquilla de la primera película, y decidieron rodar una secuela. Arnie no quiso, asi que le sustituyeron por el carismático Danny Glover. ¿He dicho carismático? Perdón, me he confundido.
Además, siguiendo esa moda de los ochenta-noventa, cuando una película funcionaba, la secuela tenía que ocurrir en una ciudad. Aún tengo pesadillas cuando recuerdo El señor de las bestias 2…
La película de Glover es floja. Tiene sus cosas, sí, esa secuencia del metro es brutal, y toda la parte final en la nave es cojonuda, guiño incluido a Alien. Guiño que, por cierto, años después nos pasaría factura en forma de dos bodrios que paso a comentar ahora.

Alien versus Predator…
Unir las dos grandes sagas con bichos y poner en medio a un grupito de humanos para que le den sangre a la cosa. Y ponemos al señor Henriksen a dar vueltas para que el público se muera de euforia al imaginar las posibles relaciones frikiles con la saga Alien.
En fin. La primera, ni me acuerdo de ella. Se que me pareció horrenda, y mi mente la borró de mi cabeza. Zas, fuera.

Y se atrevieron con Alien versus Predator 2. Con dos cojones, sí señor. Claro, que si han podido hacer veinte mil películas de Hellraiser, Halloween y Viernes 13, por qué no con esto. en fin, que el mayor atractivo que tenía esta película, para mi, era ver a Reyko Aylesworth como protagonista. La que fuera Michelle Dressler en la mejor serie de la historia, le pese a quien le pese, se viste aquí el traje de militar para interpretar a una soldado que regresa al pueblo que la vio crecer en el peor momento posible.
Muchos Aliens, muchos Predators, creo recordar que incluso una mezcla de ambos… porque sí, queridos míos, en Estados Unidos en los noventa les gustaba trasladar las segundas partes a ciudades, aunque no hubiera razón para ello, pero en el nuevo milenio, les gustan los hijos. “Hijos de personajes que adorabas en los ochenta” es igual a “Puta mierda de película”, pero ellos siguen sin darse cuenta. Nos jodieron Superman. Nos jodieron Indiana Jones. Y crearon un híbrido de Alien con Predator. O sea, un Alien con rastas.
Y poco más tiene la película. Ah, sí, muchos secundarios desconocidos que mueren de mil maneras posibles.

Pero la cosa no acaba ahí.
Año 2010, queremos resucitar la saga y volvemos a los orígenes. Bien.
Toda la acción discurrirá en la selva, como en la primera. Bien.
No será una selva terrícola, sino otro planeta. Bueno, aceptamos barco, detalle sin importancia.
Sustituimos a Arnold Schwarzenegger por Adrien Brody… ¿De tipo duro? ¿El pianista que bebe Schwepes, o como se diga? ¿El de la nariz? Vale, salió con la Pataky, pero… no sé yo…
Metemos a Danny Trejo y al ruso que hace de ruso en todas las pelis americanas. Mooola.
Y habrá tres predators en vez de uno. Moooola.

Voy al cine. Pago religiosamente mi entrada y veo la película… y bueno, qué queréis que os diga, llamadme nostálgico, pero la película no está mal si lo que buscas es pasar el rato. No le llega a la suela a la de Arnie, pero entretiene. No le busques más. Salí de la sala sin haberme creído a Brody ni por un momento y con la sensación de haber visto una película predecible. Supe en todo momento quién iba a morir y casi-casi en qué orden. Desde luego, acerté con quienes llegarían al final. Y acerté con el giro final. Pero bueno, me entretuve.
Y ya, porque uno no le busca más a un producto como este.
Pero sí que hay algo que es de porfavoooooor. Vamos a ver, los que vamos a ver esto lo haremos porque nos gusta Predator. Y con eso nos basta y sobra. No me metas perros predator, porque además me da la risa. Ni el bicho volador predator. Pero sobre todo, sobre todo, sobre todo, no me metas esos dos bichos para hacer una escenita y que después no vuelvan a aparecer aunque sea absurdo que no lo hagan.
Porque si hay perros predator, ¿dónde coño se meten el resto de la película después de su escenita? ¿Hibernan?
Lo del bicho volador es de traca, además. Hacen una secuencia desde el aire, te muestran al bicho y si te he visto no me acuerdo. ¿Qué era eso? ¿Una nube, un avión, el hijo de supermán? Quien sabe. Yo no, desde luego.
La peli que todos queríamos ver…

Y no hablo de los comics porque no tengo tiempo. Prometo que lo haré en otro momento. Pero los comics de Predator eran la reostia. Perdón por el lenguaje. Comenzaban la historia allí donde la primera terminaba y la protagonizaba el hermano del personaje de Arnie… Eran brutales. Yo los guardo como oro en paño.

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